
Hubo un día cuando me levantaba de la playa elásticamente, cogía la pelota de volei y me lanzaba a la cancha dando volteretas laterales por la arena.
Solía ser capaz de dormir del tirón, mi estómago tenía forma de gaita y mis tobillos no eran del grosor de las rodillas.
En aquel tiempo subía las escaleras de dos en dos y me bajaba los vinos de tres en tres... mi temperatura corporal era de 36,5º y podía verme las uñas de los pies.
Todavía recuerdo cuando no caminaba con los pies marcando un ángulo obtuso.
...claramente "those days are gone"...
2 comentarios:
Hola Pila!!!!!
La verdad es que llegué a tu blog por el de Bego...y no te puedes imaginar las risas que me echo cada vez que actualizas!!!tienes un gran sentido del humor y es un gran legado lo que le estas dejando a Juan, para cuando sea mayor.
Enhorabuena por hacerlo con tanto cariño y transmitir tan buen rollo.
Eres una venus ejemplar...con permiso de tu "santo", estas bastante buena en este robado posado...
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