No ha pasado un sólo día en los últimos veinte años que no haya pensado en mi madre.
Es verdad que muchas de esas veces la he recordado con pena, con añoranza y nostalgia. Pero hoy, aunque es un día emotivo, no queremos acordarnos con tristeza, queremos pararnos a pensar en ella con alegría y hacerla presente una vez más.
Queremos recordar sus ojos azules, sus manos suaves llenas de manchas del sol, una sonrisa de dientes perfectos, el mechón de canas que presidía su frente… la mano rápida para el azote y el pellizco de monja, los niños hablan cuando las gallinas mean…
Mi madre era cercana y divertida, un punto teatrera, meiga y algo loca. Le gustaba la música y bailar, disfrazarse, cantar. Ir a las charlas del padre pilón, las partidas de king mientras tomábamos el té, perder irremediablemente los cinco duros en la tragaperras, …
Mi madre fue una mujer generosa, entregada, cariñosa. Dedicada en cuerpo y alma a su familia, a nosotros, a mi padre.
Hoy quiero recordar a mi madre también en estos últimos 20 años. En todos estos años ella ha estado presente en los momentos más significativos, me he sentido acompañada por ella en mi boda, en el nacimiento de mis hijos, en las noches en vela con los niños, en las tardes de café en casa de la abuela, en los días no tan buenos… ella se ha hecho presente a través de mis tías, de mi abuela, de cada uno de mis hermanos, de mi padre, en mi misma, hasta de mi suegra!
Hoy queremos dar gracias por su ejemplo, su recuerdo, su vida, y por su presencia constante en nuestras vidas.
A mi hijo Juan le hablo mucho de su abuela Mamen, le enseño unas fotos que tengo suyas haciendo vuelo sin motor y le digo que está en el cielo, en las nubes, en las estrellas, como dice él, en la luna catalina… y así me gusta pensar en ella y recordarla, luminosa, sonriente, alegre, bromista, con genio… mi madre… te quiero, siempre… hasta el día en que volvamos a abrazarnos.

1 comentario:
Qué bonito Pila, le habrá encantado :))
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