
Y por fín podemos decir que somos una CASA LIBRE DE CHUPETES.... bueno, casi casi, que Lucas todavía gasta.
El pasado día 5 de enero Juan, dejó su chupete para los Reyes.
Sus majestades de oriente que deben de tener un cargamento de chupetes en su choza del desierto lo recogieron gustosos y a cambio le dejaron un patinete de toy story.
Dos días al acostarse ha mencionado el chupete, dos días que hemos capeado el temporal jaleando la hazaña y recordando el patinete recibido.
Y al tercer día... lo olvidó. Full stop.
Free at last! Free at last! Thank God Almighty, we are free at last!
No hay comentarios:
Publicar un comentario