miércoles, 12 de mayo de 2010

37 semanas y un peazo viaje por delante

37 semanas... otro embarazo a término en la mochila.

En el embarazo de Juan aproveché esta fecha para hacer unas reflexiones, de lo que me suponía, de lo que había sido para mí, etc...

Hoy no me siento muy inspirada para esto... a lo mejor me inspira más pensar en qué espero de esta nueva etapa.

Todo el mundo me dice que con el segundo hijo el trabajo no se multiplica por dos, si no por 3, 4 o 5... tengo que reconocer que aunque se que nos metemos ahora en un túnel, no me asusta mucho.

Me planteo hitos que superar, el primer mes de relajo, de ir conociendo a Lucas, de quererle mucho y de darle lo que necesite cuando lo necesite.

Luego poco a poco, llegarán las noches de chupete, de ir aguantando para poder organizar horarios sin que suponga ningún estres para nadie, ni llantos innecesarios para el bebé, de ir cediendo cuando toca ceder, de dormir en bloques de hora y media, de manejar los ruidos de uno (Lucas) con los ronquidos de otro (Ramón)...

El equilibrio perfecto, entre lo que el bebé necesita y lo que poco a poco debemos ir consiguiendo.

Y una dosis muy grande de paciencia... nada se consigue en dos días, para cada cosa nueva, para cada nuevo hito hay que darle mínimo una semana para que el niño se acople, para que responda, para que no responda si no tiene que hacerlo...

Y luego saber que no todos los bebés son iguales y que hay que ser creativos en las soluciones ante cada reto que se plantea.

Y disfrutar mucho del proceso, de las noches en vela dando el pecho al bebé, de esa íntimidad, del silencio irrepetible, donde se dicen millones de cosas, donde se sienten millones de cosas... que eso pasa y no vuelve nunca... y aunque muchas noches lo viva como un "suplicio", habrá un día que lo eche de menos.

Tengo ya ganas de tenerlo en brazos, y tengo ganas de seguir haciendo que Juan se sienta importante, de conseguir que se vayan queriendo, de trabajar para ir consiguiendo el equilibrio entre todos, que cada uno tenga su espacio, su atención, sus momentos...

Y buscar el tiempo para cuidarnos Ramón y yo y vivirlo todo como un regalo, y seguir soñando con nuestros viajes, que llegarán... parecen lejanos, pero llegarán...

E ir disfrutando mientras tanto de estos otros pequeños viajes "vitales"... Hagamos barbacoas en casa, habramos la terraza para ver ganar al Atleti la Europa League, vayamos al parque de Berlín a tomar el aperitivo, disfrutemos de cada nuevo hito...

...o es que montar una familia no es un "peazo viaje"???

No hay comentarios: