sábado, 19 de febrero de 2011

Promesas para 2020

Prometo no añorar...

cuando les vea preadolescentes, con un incipiente y patético bigotillo asomando encima de sus bocas (ahora de fresa), manos gigantes, extremidades desproporcionadas, ocupando un espacio enorme que todavía no dominan, zangolotinos...

prometo no añorar una mañana de invierno de 2011 escuchando rancheras, jugando en pijama, paseando sus culetes llenos de pañal todavía...

prometo recordarlo con alegría, con enorme ternura, pero las mismas con las que mire a mis bigotudos y acnéicos hijos en 2020... seguro que necesitaré mucho más humor...

No hay comentarios: